3).------------ ESTUDIANDO NUESTRO FUTURO.
3-6).---------- VIEJA EDUCACION Y "NUEVA DEFENSA".
El orden educativo dominante respondía a la necesidad de los grandes Estados burgueses ultracentralizados, jerarquizados entre sí para hacer frente al "oso ruso", "peligro amarillo" o "separatismo terrorista", dotados de aparatos de creación de identidad nacional impuesta si eran internacionales en su interior, y de aparatos de legitimación de sus atrocidades imperialistas si oprimían a otros pueblos sitos fuera de sus fronteras y hasta en otros continentes. La máquina educativa producía buenos soldados de invasión y ocupación, excelentes torturadores y asesinos que chapoteaban en las cloacas estatales de la guerra sucia. También fanáticos del occidentalismo y racistas furibundos. Las masas eran educadas en los límites eternos e inamovibles de sus Estados, con sus símbolos y referentes. Pero la mundialización y la UE tienen efectos contradictorios sobre esa anacronía. La hunden y a la vez suscitan su resistencia desesperada. La máquina educativa no sabe como capear el temporal pues recibe órdenes para agudizar el españolismo pero todo indica que la mundialización y el europeísmo arrasan, y que, para colmo, la juventud vasca es cada vez más independentista.
El orden educativo actual no sabe cómo resolver esos problemas. La solución le vendrá de fuera, del propio Estado y de las imposiciones férreas del proceso mundializador y en concreto de la nueva jerarquía intraeuropea que se está imponiendo en la UE. Una de las soluciones más prometedoras es la de conectar las necesidades de los ejércitos profesionalizados y muy tecnificados con las del complejo industrial-militar y, a la vez, con las del sistema educativo convenientemente remozado. Si siempre éste ha tenido como una de sus funciones, según hemos visto, educar a la juventud como carne de cañón del orden, ahora esa función crece en importancia. Otra solución es la de aumentar la formación de "trabajadores" directos o indirectos en las redes de control social flexible, psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, asistentes sociales, funcionarios, sociólogos, maestros especializados, guardias privados, etc, y en las instituciones totales antes vistas. Se trata de ampliar y mejorar los sistemas de represión y control flexibles interiores a la sociedad.